Ensuciándome los dedos
Esta semana que viene comienzo a ir a hacer dibujo a mano alzada con diferentes técnicas y temáticas. Tengo ganas de volver a dibujar modelos a cabonzillo, ya no lo hago desde los tiempos inmemoriables de la facultad, en las clases de dibujo a mano alzada. Recuerdo que el profesor tenía predilección por las chicas gorditas "por la facilidad de dibujar sus curvas" nos decía mientras hacía desfilar por la clase muchachas dignas de un cuadro de Rubens. Con los hombres nos lo ponía más dificil, siempre nos los traía esqueléticos, chiquititos y con cara de susto, lo que acentuaba más sus formas angulares. Y así nos preguntábamos mi compañera y yo (sólo éramos dos chicas en mi grupo) por qué no nos traía también un señor de modelo con tripa cervecera...
El martes a la tarde comienzo de nuevo y supongo que lo haremos con las típicas naturalezas muertas de escaleras, mesas y demás objetos que se encuentran dispersos por el atelier. Me va a ir bien para despejar un poco la cabeza después de unas intensas semanas a mi vuelta de las vacaciones, tan intensas que casi no he tenido tiempo de escribir o incluso pensar. Afortunadamente vuelve la tranquilidad y con ella el tiempo para escribir... y dibujar!.
.
Etiquetas: cosas que pasan















