lunes, noviembre 26, 2007

De la cocina a la ciudad...by SUJU



Nunca habíamos pensado en la importancia que podía tener la distribución de la cocina a la hora de hacer unos espárragos con salsa blanca hasta que descubrimos un estudio de los años ´50 dónde se veía un ama de casa que tenía todos los ingredientes y utensilios dispersos por la cocina (imagen superior), lo que le hacía perder mucho tiempo. De tal manera que ya eran las seis y diez y aún no estaba lista, lo que supone un problema si pensamos que el holandés medio a las seis de la tarde ya está cenando. Sin embargo, el ama de casa de la imagen inferior, al terner todo dispuesto de una manera mucho más eficiente ya está casi lista a las seis menos cuarto... y sin prisas, toda una proeza.

Por supuesto esto no fue ni casual ni un invento holandés, la cocina como laboratorio fue pensada y diseñada por primera vez en 1926 por la la austríaca Margarethe Schütte-Lihotzky para un complejo de viviendas que se realizaría en Frankfurt. En ellas la cocina ya no formaba parte de la vida familiar en la que representaba el punto de encuentro, la cocina era el lugar de trabajo del ama de casa y tenía que ser eficiente. En Holanda se desarrollaron modelos alternativos que se acomodaban mejor a la forma de vida neerlandesa.

Poco después se vería como los electrodomésticos daban su entrada en los hogares, los anuncios americanos dejaban ver unas viviendas modernas -el modelo de vida norteamericano- que en Europa se propagó como la pólvora gracias al plan Marshal.



La implantación del Plan Marshall en los países europeos trajo consigo la más intensa propaganda internacional jamás vista en tiempos de paz. El programa de reconstrucción no se limitó a actuar sobre el campo económico, sino que también se aseguró de proyectar los patrones culturales de Estados Unidos sobre Europa.
Así, por ejemplo, los documentales sobre la vida en Estados Unidos mostraban a obreros llegando en coches a las fábricas para trabajar o las casas de un norteamericano medio con electrodomésticos, coche a la puerta, etcétera. En todos los medios de comunicación propagandística se proponía a Estados Unidos como modelo de civilización y opulencia: se creaba una visión americanizada del futuro y se quería persuadir a los europeos de entrar en el esquema consumista.





En Holanda se podía comprar la versión internacional de la revista Life por 80 céntimos. La revista contenía todos los ingredientes que hacían americana a Norte América y todo lo que aquí se consideraba “tipicamente americano” era allí tan nuevo como lo era en Europa.
Las revistas, la tv, la radio... todo estaba lleno de progreso, la ciencia prolongaba sus froteras, la técnica le ganaba terreno a la naturaleza y realizaba continuamente descubrimientos que facilitaban la vida diaria. Live invitaba a participar de lleno en esta aventura social, y eso era seguramente lo que la hacía tan atractiva.

Los anuncios holandeses muestran también ese consumo de productos para la mejora de la calidad de vida, sin embargo en ellos se vé ya como difiere la mentalidad americana de la holandesa: si en los Estados Unidos se muestra una vida de lujo en la que el habitante prácticamente no tiene que mover un dedo, en el ambiente holandés ya se ven las reminiscencias del programa de tv tan popular “Eigen huis en tuin”, en el que se muestra cómo decorar y arreglar tu casa por tí mismo, evitando gastos innecesarios.





La diferencia con la comodidad que se buscaba en los años sesenta, que vemos en los anuncios de aquí arriba, es que en la actualidad esta comodidad se reduce al individuo. Una comodidad autista en la que prima la persona y su imagen. Esto lo vemos claramente en las publicidades actuales: crema de sol para ponerse moreno sin sol, cremas antiarrugas para hombres (la imagen de macho alérgico a las cremas y colonias, el macho latino, ha dado paso a la del hombre cuidado, el metrosexual).





Pero eso no es todo, estos “nuevos” productos necesitan de la imagen urbana, de la casa y, como no, remarcar la imagen individual, para darnos a entender que con ellos creamos nuestro propio entorno más allá de donde nos encontremos.



La vivienda no escapa a la regla y es la cápsula última, un mundo individualizado y perzonalizado a través del diseño, posible de manipular a gusto del usuario. Tu música preferida en tu burbuja personal. Un mundo autista y blando contra un exterior áspero cada vez mas inseguro e indeseado. Una burbuja conectada con otras burbujas que ya no forma parte de una ciudad real, sino de la ciudad genérica globalizada y virtualizada en mundos de ordenador.


La ciudad actual parece estar perdiendo muchas de sus características pasadas y parece navegar sin control alguno y con velocidad bajo las fluctuaciones del mercado, las migraciones de sus habitantes y el turismo. Alguien definió no hace mucho tiempo la ciudad actual como un espacio plano, habitado de una forma eficiente por personas y procesos. Una definición muy lejana a las de belleza del siglo XIX, o a las de orden y eficiencia del siglo XX.


Este texto es un extracto de algunas partes de la charla I+Amsterdam que dimos el 20 de Septiembre pasado.

I+Amsterdam
by SUJU (http://www.suju.eu/).

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3 comentarios:

azul dijo...

Susana-san, konnichiwa!
Tantos tiempos!! se recuerda de mí? soy Azul de Yokohama.
Espero que te encuentres bien, este post me ha gustado mucho, aunque tardé mucho en leerlo jeje.
Un buen momento para reflexionar la vida moderna que vivimos dia a dia, domo arigato por compartir.
Saludos!

Susana Aparicio dijo...

Hola Azul-san! por supuesto que me acuerdo de ti! y me sigo pasando de vez en cuando por tu blog aunque no deje comentario... tus post sobre la vida en Japón me resultan fascinantes (muy recomendable para todos!).

Domo arigato por pasarte por aqui :o)

womanasecas.blogspot.com dijo...

Hola Su: noche de truenos e insomnio. Visitas trasnochadas a a mis amigos y me encuentro esta perlita. En tu post encontré la respuesta a mi desorganizada dieta. Mi cocina debe estar peor que la de la holandesa de la primera imagen. Ya anoticiaré de esto a mis otros comensales. Y si siguen protestando le hago la comida a la "americana". Desde las 6PM en adelante sólo se abre el bar y arreglo el asuntito con vodka y alguna sobrita que rescate del fondo de la heladera. Besos