jueves, noviembre 22, 2007

Una nueva etiqueta para la vivienda

"Aislamiento", Mónica guerrero.


Hace poco veía en un programa de televisión -uno de esos en los que te dejan ver cómo redistribuir, decorar y en definitiva, reconstruir tu casa- cómo el presentador daba el notición de que a partir del 1 de Enero de 2008 la vivienda en Holanda deverá disponer de una etiqueta en la que se indique la categoría de aislamiento térmico en la que se encuentra.

En fin, una de esas etiquetas como las que tienen ahora las lavadoras, neveras y todos los aparatos electrodomésticos que consumen energía. Lo que viene a decir que se reconoce que la vivienda también en una fuente de consumo de energía, no sólo la vivienda: oficinas, hospitales, clínicas, comercios, escuelas y restaurantes, entre otros, tendrán que presentar igualmente la misma etiqueta.

Esta nueva exigencia viene de la ley europea “Energy Performace of Buildings Directive” (EPDB). La idea no es que al exigirse una etiqueta de energía automáticamente se traduzca en un ahorro directo de energía, sino en una concienciación del uso de energía. De tal manera que el propietario de un edificio con una etiqueta G o D, por ejemplo, invierta en la aislación del mimo y consuma menos energía.

Cada país puede implementar la etiqueta energética a su propio gusto y necesidad. En el caso de Holanda viene a significar que el Bouwbesluit (Reglamentación de construcción) indica la categoría en la que se encuentra cada vivienda (de la A a la G) según los cálculos que indican el nivel de aislamiento térmicos. Así, por ejemplo, una vivienda con suelos de madera sin aislamiento, paredes sin aislamiento, tejado sin aislamiento, vidrios de una hoja, calefacción por medio de algunas estufas de gas y ventilación natural recibiría una etiqueta G. Sin embargo, una vivienda totalmente aislada (muros, tejados, suelos), vidrios de doble hoja (HR++), ventilación mecánica/natural y un sistema de calefacción de caldera recibiría una etiqueta B.

En la práctica esta etiqueta va a suponer un desembolso de dinero de aquella persona que quiera vender su vivienda, ya que para obtener dicha etiqueta hay que contratar a un especialista en ello que determinará a que categoría pertenece tu casa. En consequencia, cuanto más aislamiento térmico tenga una vivienda más valor tendrá, ya que el consumo de energía será menor el gasto que ocasionalmente se pueda tener en aumentar el aislamiento será igualmente menor.

Así que nadie se sorprenda si estando de paseo por Holanda ven un cartel pegado a la ventana donde dice “TE KOOP” (en venta) con una etiqueta colgando de él.


7 comentarios:

carlos martinez dijo...

Pues me parece una excelente idea. Todo lo que sea informar e lo que uno compra está bién.
Eso si se hace bién claro. Aquí ya sabes que en los hospitales hay que tener las ventanas dobles y con aislaiento abiertas por el calor insoportable, y lo mismo es aplicabe a muchisimos centros oficiales, con lo cual aquí la medida no funcionaria.
Es como cuando explican el ahorro de agua que supone hacer en el predesierto de Almeria o Murcia campos de golf.

Susana Aparicio dijo...

Hola Carlos, si, creo que ayudará a que seamos más conscientes, aunque ya sólo sea porque sino no podemos vender bien la vivienda...

Anónimo dijo...

Hola.
Leo con frecuencia tu blog y, casualmente, hice un comentario en el mío (cosasquedecir.wordpress.com) -¡no tan técnico!- sobre dos tendencias en Holanda en torno a las viviendas. Te "copio" a continuación el mío. ¡Un saludo desde Almere!

Hace como cinco años, leía en mi primer libro de texto holandés -un libro horrendo, el “Delftse methode”, más conocido como el “libro verde”- que, según una investigación, “la mayoría de los holandeses desea una casa con jardín”, pero que “eso no es posible por la falta de espacio”. Con el tiempo, confirmé que en las ciudades importantes, las casas de grandes dimensiones eran, en efecto, inaccesibles para bolsillos estrechos como el mío.

Me fui de Ámsterdam, como hacen muchas familias con hijos, y le hice pito catalán al librito “adoctrinador” de extranjeros. Me compré una casa con jardín. Claro que no sin una hipoteca.

Esta semana leo que, como yo, casi todos los holandeses comparten el mismo gusto por el fondito con verde, la barbacoa humeante y su “schuur” (galpón o cuarto trasero) para guardar las bicicletas. Lo sorprendente es que las municipalidades y las grandes constructoras de viviendas están invirtiendo en bloques de departamentos.

La venta de esos departamentos, que en muchos casos ni siquiera tienen balcón, se demora mucho más –hasta dos veces, según cifras de la Universidad de Delft (¡la misma ciudad del librito verde!) que las casas de planta baja.

El artículo del diario NRC Handelsblad se pregunta, ¿qué quiere la gente? ¡Una casa con jardín!, responde. Eso es lo que expresan cuatro de cada cinco potenciales compradores. Eso es lo que quiere la generación de treinta años con hijos, pero también los mayores de sesenta. En consecuencia, continúa el periódico, los departamentos nuevos permanecen vacíos y en muchos casos, terminan poniéndose en alquiler.


En venta: Casa “A”

Y ahora se viene otra tendencia, según se lee en otro artículo del mismo periódico: La clasificación del nivel de ahorro de la energía. Si una casa ahorra energía, se hará merecedora de una etiqueta A o B. Si, por el contrario, malgasta, se arriesga a una etiqueta G. ¿De qué sirve esto? El Gobierno quiere promover la conciencia ecológica. Su razonamiento es el siguiente: si una persona puede optar en una misma cuadra entre dos casas en idénticas condiciones y precio, pero una de ellas “clasifica” mejor en ahorro de energía, entonces se inclinará por esta última. Además, los propietarios que pongan a la venta sus casas se esforzarán por adecuarla para que el inspector les favorezca con una A o B. ¡Aprobada!

Mi conclusión, tanto para el primer caso como para el segundo, es que, por ahora, hay muchos factores que entran en juego a la hora de comprar una casa en Holanda. Yo quise, como se dice acá, una “eengezinswoning” (vivienda familiar) y no me dejé llevar por las tendencias. ¿Qué si hubiera preferido una con etiqueta A a otra con D? Me bastó con confirmar que tuviera su doble vidrio, que estuviera bien aislada de los ruidos y que el sistema de calefacción funcionara. Por otro lado, cuidamos el medio ambiente y no derrochamos energía. Más que eso, no se nos cruzó por la cabeza.

Andrés dijo...

Hola Susana,

ahh, una etiqueta más... ¿Es que no hay nada en Europa que no se pueda hacer de manera absolutamente reglamentada, mediante lo antes conocido como "sentido común", sin que un organismo regulador te venga a poner una nota?

Yo, como arquitecto, lo echo mucho de menos.

Enfín debe de ser el sino de los tiempos; por cierto, muy interesante vuestra charla del post posterior; a ver si tengo ocasión de comentarlo. Salu2, ;o) AM

Susana Aparicio dijo...

Hola Alejandro, gracias por el "super comentario"... jajaja
Te he contestado tambien en tu blog. En el que, porcierto, el comentario que te ha dejado "entretanto" me ha parecido buenísimo! "por qué no se le pone la etiqueta al usuario en lugar de a la casa..." creo que eso aún nos haría mas conscientes aunque nos diese una sensación de estar en la novela de Orwell 1984... y tal y como estamos en Holanda no me extrañaría que dentro de poco andemos con la etiqueta colgada al cuello...jajaja

No te quejes Andrés, no te quejes... que en España aún no estamos tan enloquecidos con las etiquetas como lo están en Holanda... da gracias y disfrútalo mientras puedas porque con esto de la globalización...

Un abrazo!

Jose Luis Campano dijo...

Hola a todos y todas, soy arquitecto y siento deciros que esto de las etiquetas como calificación energetica de los edificios ya es de obligación en España desde hace unas pocas semanas por lo cual ya podemos clasificar los edificios y elegirlos por su eficiencia energetica o ahorro energetico.
La pega de todo este lio es que va a ser muy dificil que un edificio tenga una calificación de A o B porque los sistemas constructivos no acompañan a la teoría del ahorro energetico, quizas en un futuro que espero que no sea muy lejano lo veamos.
Como mucho alcanzaremos calificaciones de C o D, asi que no espereis ver viviendas para comprar con A o B.
Un saludo a todos.

Susana Aparicio dijo...

Hola Jose Luis, gracias por el comentario.
La verdad es que no me sorprende nada... cada vez que voy a España y me paro a ver alguna obra veo cada puente térmico...
Y alrevés, los arquitectos españoles que tienen trabajos en Holanda se vuelven locos con las exigencias que tenemos aquí..

Yo calculo que los edificios construidos en los últimos diez años, en Holanda, van a obtener una etiqueta B.

Un saludo!