jueves, agosto 26, 2004

Mosaico de sonidos

Panorama of San Francisco, Guillermo Wagner Granizo

Recuerdo que una vez pasando unos días en París un amigo que reside allí me preguntó "Y que sonidos echas de menos aquí en París que son típicos de Amsterdam?"
Es una de las preguntas que más me han impactado, porque si bien todos tenemos sonidos que nos traen recuerdos, al igual que los olores, nunca se me había ocurrido que esas mismas notas pudiesen decribir una ciudad.

Quizás sea por nuestra profesión o la cultura en la que hemos crecido pero tendemos a describir los lugares, las personas, las cosas apartir de lo que vemos, como si las otras percepciones no formasen parte del entorno, como si todo se redujese a una serie de tomas fotográficas. Hemos aprendido a dibujar en perspectiva, a dar profundidad, a introducir el tiempo en la pintura pero todo se queda en una imagen plana que puede resultar engañosa porque se le han arrancado todos esos sonidos que la hacen tan familiar, que la situan en un lugar y un momento.

Cuántas veces no hemos tenido que explicar mostrando la foto de una plaza, que parecía un remanso de paz, el ruido ensordecedor de los coches y camiones que se escapaban a la vista? o el murmullo de la gente, la música y los olores a comida cada vez que dejábamos ver esa foto del mercadillo al aire libre?

Que sonidos describen tu ciudad? Amsterdam no sería Amsterdam sin el sonido del tranvía que la recorre, sus chirridos y el timbre cantarín que su conductor deja sonar cada poco tiempo, sin sus horganillos y sus dueños acompañando la música con el sonido de las monedas que se chocan en su lata. No sería lo mismo ir a tomar el tren por las mañanas sin la música húngara de los artistas callejeros que nos ayudan a comenzar el día, ni ir al mercadillo sin oir de vez en cuando el bozarrón del verdulero gritando "seis melocotones por un euro señoras y señores!" (van con el tiempo... ya se han dado cuenta de que ahora los hombre también hacen las compras).


Y después tenemos esos sonidos que te sitúan en "casa": las gaviotas con sus chillidos cuando se avecina el mal tiempo, las palomas que me despiertan con su grugru en verano (odio las palomas!), el reloj del Rijksmuseum que me indica que ya se me ha hecho tarde otra vez, cada la mañana la misma historia (el resto del día no lo oigo, pero por la mañana...), las barcas recreativas que pasan por el canal dejando oir el ronroneo de su motor en invierno y música en verano, el ruido apagado de los eventos que se realizan en Museumplein y la lluvia incesante golpeando los cristales...

Me fascinó la idea de pensar en una ciudad como en un mosaico de sonidos, desde entonces cada vez que visito una intento descubrir sus notas para gravarlas en mi memoria, junto a sus imágenes.

5 comentarios:

Manuel dijo...

Sonidos, olores, todo nos lleva a nuestra ciudad, yo, cuando viajo a Cadiz, una de las sensaciones mas placenteras, es cuando cruzo el puente de entrada el Puente José León de Carranza, bajo las ventanillas del coche y disfruto el olor de Cadiz, me encanta.

Un saludo,

arte-sano dijo...

mm, que interesante, a veces para los olores son los que me llevan de regreso a lugares en mi pasado, sin embargo como me gusta tanto la musica, cuando escucho una canción especifica, me transporto.. más y más me gusta tu pagina...
por cierto, alli vivo yo, en la foto de arriba

Fabrizio dijo...

Mi querida Susana lo que dices es cierto, los sonidos identifican una ciudad. En mi caso yo recuerdo más lo olores porque en mi otra vida debí ser perro, soy capaz de identificar los perfumes que usa la gente a mi alrrededor. Pero los sonidos de la ciudad de México son desagradables, el tráfico es terrible y la gente desordenada. El ruido de los carros, algunos tocando el claxon otros con música de banda a todo volumen que se escapa por los vidrios de las ventanas. En algunas zonas se escuchan los organilleros pero siempre sus canciones van acompañadas de ruido urbano.

Roberto dijo...

Hola!! Gran post, el sonido al igual que la vista es tridimensional y ese es uno de los mayores palceres de mi vida, cuando puedes trazar un mapa acustico de tu entorno, el sonido es un sentido primario, llega tu cuerpo y afecta todas las partes del mismo, y aun asi lo hemos descuidado tanto, vivimos en un mundo principalmente visual. Mi ciudad es un mosaico del caos, aqui todo genera sonido, es como una gran confusion, pero cuando descansas el paso un poco, tenemos maravillosos detalles...un abrazo desde Mexico

Anónimo dijo...

Manuel, y a que huele Cadiz?

ale, asi que vives en San Francisco? preciosa ciudad, no? es una de las que estan en mi lista para ir a visitar

fabricio, como es eso de que fuiste perro??jaajaaajaaaa me has hecho recordar la pelicula del hombre lobo con Jack Nicholson, la has visto? y tu ciudad en Cuba? como era? que extrañas de ella?

Roberto, me ha gustado lo que has dicho del mosaico del caos, me lo imagino totalmente...