lunes, abril 10, 2006

Ich bin ein Berliner


Monumento al Holocausto, Peter Eisenman. Berlín / Fotografía: Susana Aparicio


"¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la ciudad hasta ahora?" -me preguntaba Juan al otro lado de la línea. No me lo tuve que pensar mucho: "Sus vacios" -le contesté mientras miraba La Plaza de la República desde la cúpula del Reichstag.

¿Cómo describir los vacíos de una ciudad?, ¿no son sólo eso, vacíos?. En Berlín no, en Berlín sus vacíos estan llenos. ¿Llenos de qué?, llenos de impresiones: son vacíos en los que puede suceder cualquier cosa, vacíos llenos de escombros a veces, vacíos de tierra apisonada otras. En ocasiones nos encontramos con vacíos que evocan el Berlín de Wim Wenders, vacíos desolados en los que no se sabe a ciencia cierta que va a suceder con ellos ¿se convertiran en parque?, ¿terminarán la manzana?, ¿se construirá otro icono en él?...no, mejor que lo dejen así... vacío.
Sus enormes parques llenos de árboles todavía secos, sin hojas, hacen parecer la ciudad todavía más ahollada, más solitaria. Sus amplias avenidas abandonadas por las que apenas circulan un par de coches y que desembocan en grandes rotondas. La Mathäikirchplatz, un vacío en el que el Neue Nationalgaleri, La biblioteca de las artes, la iglesia evangélica de San Mateo, la filarmonica y la biblioteca del estado se encuentran dispersas sin un orden o relación que las una, que le de un significado a ese espacio... o quizas sea ese su fin: dar cabida a un conjunto de edificaciones, todas ellas de diferentes periodos sin una jerarquía, sin una linea a seguir, sólo están allí compartiendo un vacío que les pertenece a todas por igual... y al fondo se amontonan los edificios del Postdamerplatz

¿Cómo describir un vacío tan lleno de significado como lo es la ciudad de Berlín? Un vacío que incluso es el tema de del monumento al holocausto de Peter Eisenman: un vacío lleno de bloques, bloques grandes y pequeños, bloques rectos o inclinados, bloques colocados en una sola dirección. En él no hay diagonales, sólo puntos de fuga lineales, ondulantes. Caminos de una sola dirección en el que no sabes qué o a quíén te puedes encontrar detras de cada bloque. Cabezas aparecen y desaparecen detras de cada uno de ellos, cabezas con miedo al que pasará al doblar la esquina, al continuar por el camino de una sóla dirección. Y al final, a la salida, un alivio se apodera de ti, atrás has dejado un mundo gris y monolítico, un mundo sumido en la penumbra de sus sombras, un vacío en la historia.

martes, marzo 21, 2006

Atrapada por la imagen...


Evru: Volda 2005. Fotografía digital, 200x90cm

EVRU
"Oficina de Flujos"
El Estado de Evrugo os ofrece la residencia a cambio de desnudaros y verstiros con prendas diseñadas por...

A esta imagen y este texto pegado en ella en la contratapa de la revista "Arte y Parte"(nr.61) me quedé pegada... y junto a mí los numerosos pasajeros del metro 53 que me acompañaban en el trayecto (me gusta leer en el metro o tranvía). Me sorprendían (o en realidad no tanto) en cada viaje los ojos fijos en la cubierta, absorviendo los colores, la composición, la sugerencia... -¿o sería el erotismo?- de la foto. Otros, mas pudorosos, apartaban la mirada de esa "obscenidad" con un ligero color en sus mejillas sin poder evitar el echarle una mirada de reojo de vez en cuando hasta que, comidos por el remordimiento, cambiaban de asiento. He pasado viajes enteros, de camino o vuelta al/del trabajo, sin poder leer una palabra, observando a mis compañeros de viaje por encima del borde de la revista mientras ellos observaban, a su vez, la imagen.

¿Y quién o qué es Evru? Según su página web (pincha aquí) no se habla de Evru,se habla de un "estado mental evrugo" y en ella se nos explica exáctamente qué es eso. "Arte y Parte" lo aclara mejor: a Albert Porta (Barcelona, 1946), ingresado en un frenopático por "disturbios anticulturales", un esquezofrénico le reveló un día de 1968 su nuevo nombre: "Desde ahora, te llamarás Zush". Y así se le conoció entre 1969 y 2000, cuando decidió volver a cambiarlo por el de Evru, idntificando su persona de manera completa y nominal con el del estado imaginario creado con aquel primer "bautizo": Evrugo Mental State.

Los "disturbios anticulturales" se me quedan flotando en el pensamiento y, volviendo los ojos al borde de la revista para captar esos otros ojos fijos en la imagen, sentados frente a mi, me siento por un momento como una "exhibicionista vestida".

sábado, marzo 18, 2006

La ciudad dual


Rapture, 1999 (Women scattered), instalación de video. Shirin Neshat.

Hace un par de semanas visitaba las instalaciones de Shirin Neshat en el Stedelijk Museum CS de Amsterdam.

Shirin Neshat nació en Irán en 1957 y actualmente vive en Nueva York. A los 17 años se trasladó a Los Angeles para estudiar en la facultad de Bellas Artes, fué en ese periodo cuando Ayatollah Khomeini tomó el poder. A partir de ese momento se obligó a la mujer a hacer uso del chador -pieza de ropa que te cubre de pies a cabeza- y la situación de la mujer dió un giro de 180 grados.

Sólo despues de dieciseis años volvería Shirin a visitar su país, lo que allí se encontró la impresionó tanto que su trabajo se tradujo en una investigación personal de su relación con el Islam y, aún más importante, la relación hombre-mujer en su país natal.

Estas investigaciones han resultado en una serie de instalaciones en las que refleja el momento cultural y social por el que está pasando su país. Sus primeros trabajos Turbulent (1998) y Rapture (1999) fueron los que más me impresionaron: en ellos la posición del hombre se opone, literalmente, a la de la mujer. En sus últimos trabajos Mahdokht (2004) y Zarin (2005) las protagonistas principales son las mujeres, aquí la instalación ya toma la forma de un "corto" donde se puede leer una historia más personal así como en The Last Word (2003) donde la palabra y la ficción de una escritora gana sobre la censura absurda del poder de la realidad actual que sufre Irán.

Si bien las imágenes son preciosas y las "historias" te envuelven y no te sueltan hasta el final, lo que más me impresionó -como no- fué la traducción que hacía de la ciudad vista desde el lado femenino o masculino en una cultura en la que éstos son dos mundo totalmente diferentes. Los baños como espacios dominio de las mujeres; los prostíbulos como espacio de sumisión de la mujer a los hombres; las calles por donde las mujeres caminan ocultándose bajo el chador a los ojos de los hombre que, a su vez, caminan en mangas de camisa... pequeños destellos en sus instalaciones que nos muestran su visión de la ciudad.

En Rapture, la que más me impresionó, esta divergencia queda reflejada en el enfrentamiento de estos dos mundos vistos como urbano (el masculino) y rural o natural (el femenino). En esta instalación se vé en una pantalla un grupo de hombres vestidos en pantalón negro y camisa blanca -como un oficinista cualquiera- paseando, rezando, jugando a las cartas, gritando, riendo y corriendo por una ciudadela musulmana; frente a esta pantalla se encuentra situada otra en la que se vé un grupo de mujeres vestidas en chador, reunidas en un paisaje desértico, corriendo dirección a la playa, siempre en silencio...
Las imágenes urbanas y de paisajes naturales, las calles empedradas y la arena de la playa, los rituales masculinos y femeninos quedan enfrentados hasta que, finalmente, parecen quererse unir pero sin dejar ver si esto llega a lograrse y/o como se logra.

Cuál es el punto de unión en la ciudad de estos dos mundos y en qué momento se encuentran nos lo deja oculto tras el velo de la pantalla abandonada y oscura.

*Las instalaciones de Shirin Neshat se pueden visitar en el Stedelijk Museum CS de Amsterdam hasta el 17 de abril de este año, para ver la página del Stedelijk pincha aquí.
**Para ver un video de las instalaciones (en media player) en el Stedelijk pincha aquí

jueves, marzo 09, 2006

Para defender La Solana del Mar


La Solana del Mar

Éste es una de las más representativas obras construidas por Antonio Bonet en la Urbanización de Punta Ballenas, Uruguay, a mediados de la década del ´40.

Asentada sobre una duna entre el mar y el bosque, el autor jugó con la idea básica de contraponer a los cambiantes niveles de la duna una gran losa horizontal de hormigón. De este modo, se generan tres niveles espaciales y de actividades. Un primer nivel de planta baja en doble altura conteniendo el salón de té, el bar y los servicios; un segundo nivel de planta alta en el cual se desarrolla el salón comedor, la galería y los dormitorios para huéspedes y, por último, el techo ajardinado, donde se emplazó un sitio de juegos, una pista de baile y tabiques para contener el viento.

La fuerte presencia de la obra en el paisaje proviene no sólo del contraste entre la ondulación de la duna natural y la horizontalidad de la losa, sino del efecto plástico que produce la combinación de ésta última con las curvas libres ubicadas arriba y la verticalidad del inmenso mástil de iluminación.

En todas las plantas es visible por otra parte la alternancia de elegantes curvas en medio de las rectas dominantes. Esto, conjuntamente con la fruición con que contrastan la piedra de las paredes con el hormigón y la madera y el cuero de los muebles diseñados por el autor, contribuyen a darle a la obra esa sensualidad "mediterránea" tan característica del autor

El problema

Luis J. Grossman escribía en el diario La Nación:


En estos días se cumplieron 50 años de mi primer viaje a Punta del Este (fue en enero de 1956 con un promotor italiano ya desaparecido, Renato Balmas), y además de mi permanente admiración por el privilegio geográfico que hace de esa península un lugar tan excepcional, guardo en la memoria momentos de singular peso afectivo y personal. Como nuestro hijo menor cumple años en enero, solíamos celebrar el día en la Solana del Mar, según fuera el clima de la jornada, en el interior de la confitería o en la hermosa terraza ajardinada frente al horizonte marino.

Ocurre que ese bello edificio, según acabo de saber por mediación de Jorge Nudelman, arquitecto uruguayo, está amenazado de muerte. Apenas ha pasado el mediodía del domingo 5 de marzo y en la pantalla de la PC aparece un mensaje que Nudelman envía a la revista 30-60, cuaderno latinoamericano de arquitectura. En el texto se anuncia que la obra proyectada en 1946 por Antonio Bonet Castellana en Punta Ballena, más conocida por la Solana del Mar, fue vendida por los herederos de sus administradores originales y "el nuevo dueño quiere construir allí su residencia de verano. Ha cursado, según algunos rumores, un permiso de demolición".

Algo sobre Bonet

La vida de este talentoso arquitecto catalán está vigorosamente unida a la Argentina y el Uruguay. Para salvar sólo en escorzo la desmemoria colectiva que nos ataca con intervalos, recuerdo a los más jóvenes que Bonet (Barcelona, 1913/1989), cuando tenía sólo 20 años y era aún estudiante, hizo la travesía en el histórico crucero que en 1933 navegó por el Mediterráneo en tanto un grupo de pioneros elaboraba el documento que sellaría una época de la arquitectura y el urbanismo del siglo XX: la tan venerada como discutida Carta de Atenas. Bonet trabajó más tarde con Le Corbusier y con José Luis Sert, y con el estallido de la Guerra Civil Española viajó a Buenos Aires, donde tenía parientes directos que lo acogieron en un piso situado sobre el cine Metropolitan, de la calle Corrientes.

Desde la esquina de Paraguay y Suipacha (1938), la tarea y la influencia de Bonet en la Argentina fueron notorias, incluso después de la creación del Grupo Austral, y se prolongaron más tarde con una serie de realizaciones en Punta del Este. Allí empezó con encargos de relieve -el primero fue la planificación de 1500 hectáreas sobre la costa, en Punta Ballena (1945), y casi al mismo tiempo la casa La Gallarda-, a los que se sumó al año siguiente la hostería La Solana del Mar. Tal como lo menciona en su nota Nudelman, esta obra está "como si hubiera nacido allí, como un acto de la naturaleza", se disfruta la doble altura del salón de té, y el diálogo entre la nítida horizontal de la cubierta, el bosque, la duna y el mar.

S.O.S.

Si hay una obra representativa del lenguaje moderno en estas latitudes, si hay un edificio que merece la designación de patrimonio del siglo XX, ése es La Solana del Mar, una construcción que justifica todos los esfuerzos que puedan hacerse en su defensa. Nuestro colega uruguayo ya se dirigió al intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, y entre otros, al ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, el tan respetado y apreciado Mariano Arana, arquitecto y catedrático que siempre se preocupó por estos temas. Es de desear que recibamos una noticia positiva.


Para salvarla

Jorge Nudelman nos pide:


Ruego que escriban al Intendente de Maldonado: Sr. Oscar de los Santos: intendente@maldonado.gub.uy; al Ministro de Educación y Cultura: Sr. Ing. Jorge Brovetto; al subsecretario del MEC: Sr. Felipe Michellini; al presidente de la Comisión de Patrimonio Cultural de la Nación: Sr. Manuel Esmoris (todos en la misma casilla): webmaster@mec.gub.uy; al arquitecto Mariano Arana (actual Ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, que siempre le preocupó la cuestión del patrimonio arquitectónico, a través de su secretaria): jinesotero@hotmail.com; al presidente de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay, Sr. José Oliver: saufpaa@adinet.com.uy, camchite@gmail.com
Gracias

Más información sobre La Solana: Vitruvius

miércoles, febrero 08, 2006

A solas



Este fin de semana pasado me quede sola con Amsterdam, sola con mi ciudad. Ella me acogió con un manto gris, más gris de lo que yo lo recordaba, y dejó caer un par de lágrimas. Hacía tiempo que no estábamos las dos juntas, mano a mano.

Entonces hice lo que siempre hago cuando nos juntamos las dos, dejé que mis pies se pusieran en marcha y buscasen su camino, que la acariciasen sin prisas, disfrutando de ese velo húmedo que cubría sus calles.

Cuantas caras tiene una ciudad? no lo se... pero siempre reconozco la de la mía cuando estamos juntas, como dos buenas amigas que quedan a tomar un café y a contarse sus penas. En esos momentos su cara es siempre de sorpresa, se llena de pies que la atraviesan deprisa, sin contemplarla, sin admirarla, ni siquiera la desprecian. Algunos se paran un momento delante de un escaparate o en la parada de un tranvía, pero siguen sin verla.

En esos momentos yo también me quedo sorprendida viendo pasar a todas esas caras sin que nadie me vea...¿tampoco veo yo a nadie cuando no estoy a solas con ella? ¿con cuántos estará la ciudad ahora intercambiándose secretos? ¿me los habré cruzado?

Dejo que mis pies me lleven al FOAM, hay una exposición de Cartier-Bresson que me deja impresionada. Los retratos, las fotos de China, de La India, sus paisajes... todas ellas fotos de momentos en los que él "no estaba", en los que era invisible a los personajes que se movían ante su lente. Una invisibilidad que le permitía captar momentos ocultos a los ojos de otros...

Y asi es como me siento yo con mi ciudad cuando estamos solas, compartiendo esos momentos que nadie ve, que sólo son para nosotras.

miércoles, febrero 01, 2006

Imagenes esperanzadoras para Nueva Orleans




Esta es la traducción de un artículo de Hans Teerds publicada en Archined el 25 de enero del 2006.

¿Tiene sentido dar sugestiones para la reconstrucción de Nueva Orleans desde Holanda? ¿Es deseable querer ofrecer una solución desde afuera? Puede significar la arquitectura algo después del desastre? ¿No son necesarias más intervenciones técnicas: diques, sistemas de desagüe, carreteras y lineas telefónicas?

Buenas preguntas que también se hicieron los curatores de la exposición Newer Orleans - A Shared Space cuando Reed Kroloff, el decano de la facultad de arquitectura de Tulane University en Nueva Orleans, le pidió al NAI (Instituto Holandés de Arquitectura) producir de manera conjunta imágenes para una futura Nueva Orleans. Según Kroloff Nueva Orleans estaría realmente necesitada de imágense.
Por supuesto hace ya tiempo que se está trabajando en las soluciones técnicas, por esas son en su mayor parte invisibles. La arquitectura podría proveer sin embargo imágenes esperanzadoras para el futuro. Ellos mismos no pueden hacerlo ya que la estructura académica locar ha sido también destruida por el huracán: los estudiantes y empleados de Tulane University han sido acogidos en otras universidades o despedidos. Razón de más para el NAI para ponerse a trabajar junto al NIROV y la revista Artforum.
A los arquitectos holandeses Ben van Berkel (UN Studio), Adriaan Geuza (West8) y MVRDV, así com a los estaunidenses Tom Mayne (Morphosis), Hargreaves Associates y Huff+Gooden se les pidió que se unieran a la hora de presentar imágenes.

El viernes pasado se abrió la exposición en el roterdamse NAI que se inicia con mapas analíticos y una foto impresionante del día después de Katrina. Junto con esto se han reservado espacios en la sala superior del NAI para un despacho holandés y uno estaunidense en que ambos han desarrollado un mismo proyecto.

Aunque este no sea el tema de la exposición resultan llamativas las diferencias entre los distintos estudios y proyectos. Los holandeses son muy conceptuales y trabajan mucho con la imagen. Imágenes que se mantienen en la memoria. Los estaunidenses, sobre todo Morphosis, parecen estudiar más la problemática de Nueva Orleans desde el punto de vista de su contenido. Frente a esto resultan la imágenes producidas por estos últimos menos fuertes en cuanto a imagen iconográfica.


Huff + Gooden Architects



MVRDV

De todos estos despachos es sobretodo MVRDV el que mejor deja ver el doble sentido de recibir un proyecto como este. A MVRDV se le pidió, junto con Huff+Gooden, diseñar una escuela para una zona pobre del conocido Superbowl. Pero, ¿tiene que encargarse de esto un despacho tan pequeño? ¿han de ser ellos los que digan como tiene que hacerse? ¿No habría sido mejor si Ghery hubiese recibido el proyecto?: la arquitectura expresiva al encuentro de los pobres. Porque esto se deja claro en la introducción de la exposición. Este desastre natural ha afectado sobre todo a los barrios más pobres de Nueva Orleans a través de la rotura de los diques que inundó esta ciudad situada a cuatro metros bajo el nivel del mar y la mala organización de ayuda humanitaria.
Lo bueno de la presentación de MVRDV son las dudas que presenta sobre el proyecto mismo. El despacho buscó contacto con Huff+Gooden, el cual había recibido el mismo proyecto, para crear un diálogo con la propuesta norteamericana. Un diálogo que se puede encontrar de nuevo en la presentación. Las dos propuestas estan colgadas una frente a otra, entre ellas se encuentran las maquetas de ambos proyectos. Además se ha colgado en la parte de MVRDV la correspondencia que hubo entre los dos despachos, mostrando muchos, y a veces hasta cínicos, bocetos.

Si Huff+Gooden ha elegido finalmente el construir una escuela agrupada en torno a una calle (una tipología basada en el famoso French Quarter de Nueva Orleans, pero siguiendo un lenguaje actual), MVRDV ha elegido la construcción libre, de manera relativamente literal, pero de forma elegante, un sueño de niños.
El montículo sobre el que "escalar" y en el que el programa se encuentra sobre el nivel del mar es la traducción directa del dibujo encontrado de un niño. Los locales sobresalen por encima del montículo, tienen una barandilla propia y en la cima del monte se encuentran las instalaciones deportivas y un skatebowl, que también puede ser usado por los habitantes del entorno. Porque este es el ideal: añadir un lugar de encuentro a la ciudad.


UN Studio


Morphosis

Esta ha sido también la propuesta de UN Studio. El despacho de Ben van Berkel recibió, como Morphosis, el encargo de diseñar una mediateca que fungiese como icono de la ciudad. Arquitectura que conecta. UN Studio parte de la tipología del zigurat, una antigua construcción geométrica con jardines conectados de forma escalonada.

Van Berkel conecta de manera ascendente el espacio público (exterior) a lo largo de la fachada, creando cada vez vistas y ambientes nuevos. ¿Ha logrado Van Berkel crear un icono para Nueva Orleans? Digamoslo así: esta hecho a la Van Berkel. El edificio se pliega y riza elevándose, pero el contenido es debil. ¿No podría haber estado igualmente situado en otro lugar? ¿Cúal es el significado de un icono?

La propuesta de Morphosis es más radical y de mayor contenido. Tom Mayne deja el programa de la mediateca como lo que es y se concentra en la realidad de la ciudad. Desde Katrina sólo ha podido volver un 20% de la población. Además, muchos edificios ya estaban vacíos antes del desastre. El gobierno central ha anunciado ya que la ciudad se tiene que volver más pequeña. Según Mayne Nueva Orleans se puede reducir hasta un 50% de su tamaño original. Si esta zona se concentra en el "Downtouwn" de Nueva Orleans, puede crearse más espacio para el río Missiissippi en las zonas bajas de la ciudad. Morphosis ha diseñado para el "Down Town" una superficie que debe conectar todas las funciones públicas entre si. Un nuevo espacio lleno de significado para los habitantes de la ciudad. Pero parece ser que este plan tampoco se quiere terminar de desarrollar como icono. ¿Y no era esto justo el encargo?


Hargreaves




West8

A los dos despachos restantes, Hargreaves y Adrian Geuze/West8, se les pidió que se concentrasen en el parque urbano. Un parque del tamaño del Amsterdamse Bos que fué totalemente destruido por el agua salada.

Hargreaves encontró que este era el momento adecuado para reducir el tamaño de la ciudad pero concluye que emocionalmente no es posible. El plan de Hargreaves parte por ello de la premisa de que la ciudad será reconstruida, aunque realmente es necesaria una estructura nueva en el sistema de protección. El despacho utiliza esta nueva estructura para añadir nuevas zonas verdes al entramado urbano.

West8 parece ser el participante que más ha trabajado con el desastre mismo. El parque se puede utilizar provisoriamente como ciudad de emergencia, afirma el despacho. Todos los voluntarios que llegan para recoger los deshechos y comenzar con la reconstrucción tienen que poder vivir en algun sitio, ¿no?. Esto puede ser en el parque, para que el resto de la ciudad quede libre para ser reconstruida. Ademas se puede utilizar la enorme montaña de basura que Katrina dejó atrás: échala al maar para añadirle una isla al parque. En el momento en que la primera tanda de voluntarios se haya marchado pueden reavilitar el parque los boyscouts, que tradicionalmente hacen trabajos voluntarios en verano, plantando árboles nuevos y cavando canaletas para eliminar las sales del terreno. Y, en un futuro lejano, se puede pensar sobre el diseño: añadirle un boulevard, una ruta de recorrido, un jardín del recuerdo.

Y... ¿tiene sentido hacer una exposición así en Holanda? La delegación norteamericana que hace poco fué paseada por nuestro príncipe por el Neerlands Deltawerken se marchó antes de que los proyectos fuesen finalizados. Más tarde se mostrará la exposición en Estados Unidos y se podrán entregar a estas imágenes (esperanzadoras) los habitantes de Nueva Orleans. Quizás tenga su utilidad, pero al contrario, como aviso para tenerlo en cuenta nosotros. Quien mira las fotos aereas de la exposición se realiza lo que significa el que una ciudad quede inundada, el caos que surge. Uno se asusta al verlo, agua por todos lados, carreteras destruidas, estaciones sin tejado, coches destruidos, lineas de teléfono y electricidad derribadas... pero sobre todo agua, agua salada, en cada calle.

Uno no quiere ni pensar que algo así pudiese suceder en nuestro pais del polder. Y eso es precisamente de lo que nos avisó Adrian Geuze durante su arquitectura bienal antes de que Katrina apareciese.

lunes, enero 30, 2006

Mis cinco (?) habitos extraños


Lieveheerbeestje. Foto: Susana Aparicio

Este post tengo que "agradecérselo" a Ruthita que es la que me ha pasado la tarea...

Las reglas del juego son:
- El que juega inicia su mensaje en su blog con el título de "Cinco extraños hábitos mios"
- Hay que indicar claramente este reglamento.
- Al final, son escogidos otros cinco participantes, de los que hay que añadir el link a su página.
- No hay que olvidar dejar un comentario en las páginas de estos cinco elegidos, comunicándoselo.

A mi Ruthita me lo ha complicado porque no tengo muchos hábitos, he estado preguntando y no me han sabido decir cúal. Por lo que he llegado a la conclusión de que sólo, sólo, tengo un hábito extraño voluntario... los demas son todos involuntarios. El problema que se me plante ahora es si tengo que estar contenta por llegar a semejante conclusión o si hubiese preferido mantenerme en la ignorancia...

Mi hábito extraño voluntario es:
1. En la cartera que llevo al trabajo he de llevar siempre los siguientes objetos:
- el paraguas (imprescindible, una nunca sabe cuándo va a llover).
- un libro de lectura (para el metro y el tranvía)
- un libro de apuntes (por si se me ocurre alguna idea genial durante el camino o me apetece hacer algún dibujito)
- el monedero (aunque siempre va vacío porque se me olvida sacar dinero)
- el mp3

Mis hábitos extraños INVOLUNTARIOS son:
2. Siempre pierdo un guante, y no uno cualquiera, siempre es el izquierdo por lo que nunca puedo formar un par aunque sea con dos guantes diferentes.

3. Nunca consigo abrir los paquetes de galletas de plástico por donde indica la solapita, por lo que acaban todos rotos por uno de sus extremos.

4. Leo varios libros a la vez porque no siempre estoy de humor para leer el mismo (claro, cuando voy en el metro es diferente a cuando me despierto el sábado por la mañana y me quedo leyendo un ratito en la cama con el café con leche).

5. y el quinto... ya no encuentro ninguno más!

PD: bueno, según el gauchito uno de mis hábitos (voluntario o involuntario lo deja en el medio) es que no soy capaz de beber agua del botellín o cantimplora mientras voy caminando...y yo me pregunto, para que quiero beber y caminar al mismo tiempo!

A quien le paso la pelota?

- A Tana, porque quiero conocer sus manías de escritora ;o)
- A Irene, para conocerla un poco más
- A Teresa, para ver si tiene alguna manía relacionada con Zaragoza antes de que cambie de ciudad
- A Azul, para conocer sus hábitos japoneses
- A Lizette, para ver las costumbres de mi vecina.

jueves, enero 19, 2006

Si Noe lo viera...

Casa-barco diseñada por Baneke, van der Hoeven architecten

Una de las cosas que más me llamaron la atención cuando me vine a vivir a Amsterdam fueron las casas barco de sus canales y que, más tarde vería, se pueden encontrar en cualquier parte del pais donde haya agua. Algunas de ellas ya han dejado de ser barcos para pasar a ser casas flotantes o, como aquí las llaman, arcas.

Lo curioso es que uno de los elementos más típicos y a la vez mas desconocidos de Amsterdam son los woonboten o casasbarco. Viviendas flotantes que han ocupado parte del espacio libre que queda en los canales para ejercer su derecho a formar parte de la ciudad.

Resulta sorprendente comprobar que a la hora de plantearse el desarrollo urbanístico que ha tenido y tiene lugar en Amsterdam siempre se omita el papel que juega este tipo de vivienda en ella a pesar de que esté muy presente en toda la ciudad. Amsterdam cuenta con 2.400 casasbarco, 750 de las cuales sen encuentran en el centro. La mayoría de ellas estan agrupadas en canales como el Brouwersgracht o el Princesgracht.

La idea de utilizar barcos como lugar de residencia surgió despues de la segunda guerra mundial, debido a la escasez de vivienda muchos holandeses vieron en estos barcos destartalados una forma rapida y barata de conseguir un domicilio.

Actualmente este tipo de vivienda se encuentra lejos del estado primitivo que caracterizaba las primeras casasbarco. En este momento se considera que ya hay suficientes viviendas flotantes en el centro de la ciudad y ya no se conceden permisos para “atracar” las mismas en las orillas de los canales.

En realidad estas arcas no son otra cosa que "caravanas" de uno o dos pisos sobre una caja de hormigón abierta por arriba y abajo.

Sin embargo el estudio de arquitectura Baneke, van der Hoeven architecten ganó con el arca que diseñó para una familia con dos niños la medalla de plata en la Bienal Miami+Beach 2005 en la categoría Single Family House.

El "arca" de 23m de largo y 6m de ancho tiene dos plantas, en total unos 240m2 (3 veces lo que un apartamento "amplio" en Amsterdam). La planta de uso común se encuentra sobre el nivel del agua, en ella hayamos el salón, comedor, cocina-comedor, despacho y entrada. En la planta baja nos encontramos con cuatro dormitorios, dos baños, dos wc's, la sala de juegos y un cuarto trastero. Ambas plantas estan conectadas por medio de dos escaleras. Visualmente estan unidas por una tira de cristal transparente y sobre la que se puede caminar (vease la imagen al final de este texto)



Gracias a las diferentes perforaciones de diversos tamaños en el tejado y fachadas, penetra la luz hasta los lugares mas profundos de la vivienda, incluida la planta baja.

La materialización del arca refiere claramente a la de una vivienda moderna. Las fachadas se han recubierto con tablas de madera jatoba y las ventanas estan provistas de vidrios aislantes. Los armarios de los dormitorios se han realizado en madera de platanero y en el piso se ha cuvierto de vinil verde-mar. En la planta común el piso es de parket de jatoba y las paredes han sido recubiertas con un laminado de madera bubinga color amarillo dorado. Finalmente los banios se han realizado en madera de teka con paneles de vidrio y laminados de platanero




Fuente: Archined

miércoles, enero 11, 2006

La casa globalizada


La última casa. Oleo sobre tela. Autor: Nemesio Antúnez.

El comentario que jaz me dejó en el mensaje anterior en el que hablaba del efecto de la globalización en la vida diaria y, en nuestro caso, en el interior de la vivienda me hizo venir a la mente una serie de imágenes y lecturas relacionadas con este tema.

Es curiosa, en verdad, la repercusión que pueden tener en nuestra cotidianeidad cosas tan “simples” como puedan ser la distribución de la vivienda o los objetos que se encuentran en ella. Objetos y espacios que sacados de su contexto nos cambian los patrones de vida o nos desorientan por no corresponder con la ubicación a la que estamos acostumbrados.

Uno de estos casos los sacó a relucir la socióloga japonesa Sichuko Ueno en una conferencia que dio en 1995 en el Averi Hall de la Universidad de Columbia, y que más tarde la revista Fisuras (n°6, 1998) reproduciría en castellano.

En este artículo se describía, entre otras cosas, cómo la vivienda japonesa había estado basada en la distribución de la casa rural, llamada campo de arroz, hasta comienzos de los ´50. Hasta este periodo la vivienda se dividía claramente en cuatro partes.
"La cabeza masculina de la casa y su mujer dormían en el cuarto principal, inmediatamente al lado estaba el cuarto en el que dormían juntos el resto de la familia. A este dormitorio solo se podía acceder a través del dormitorio principal".
En la sociedad rural las relaciones sexuales disfrutaban de una cierta libertad sexual bajo control comunal, de tal manera que por la noche un chico podía visitar a una chica en el dormitorio compartido. Pero para ello devía atravesar primeramente el dormitorio de los padres y tener relaciones con ella en el dormitorio común, por lo que los padres sabían perfectamente quien con quién y cúando tenían relaciones sexuales. "Las reglas del juego eran similares a las del ritual de matrimonio de visitas del Japón antiguo: cuando una hija recibía la visita de un candidato los padres fingían ignorancia; pero cuando pensaran que había encontrado una pareja adecuada, lo harían público. El matrimonio tenía lugar cuando una relación había sido aprobada públicamente, pero la cohabitación no sería necesariamente el siguiente paso."

En los años ´50 se estableción el concepto moderno de familia y fué entonces cuando se estableció el tipo de vivienda urbana conocido como "nLDK" (LDK= Living room, Dining room, Kitchen area, donde n es el número de habitantes menos uno que corresponde con el número de dormitorios) en el que cada hijo dispone de un dormitorio propio y el padre y la madre comparten el suyo partiendo de la idea de que el lazo conyugal era el mismo que el lazo sexual. Al no responder esto último siempre a la realidad familiar japonesa, en la que la libertad sexual de los miembros implica que se puedan (o se acepten) tener relaciones sexuales fuera del lazo matrimonial, se produjo un cambio en el empleo del espacio y la intimidad de sus miembros, que no aceptando siempre la imposición de un espacio compartido terminaban organizándose para obtener cada uno de ellos su propia intimidad.


1. Esquema de Yamamoto de una vivienda nLDK donde cada cuarto individual es un fondo de saco y hay un espacio común para la familia.
2. Esquema inverso de la misma vivienda donde cada cuarto individual tiene un acceso desde el exterior y el cuarto común familiar es un fondo de saco.



3. Transformación del espacio de la esposa. Cada miembro de la familia está en un cuarto individual y no hay espacio privado para la esposa.
4. La esposa puede invadir cualquier lugar de una familia.
5. En un proceso de individualización la mujer llega a aislarse. Pide su propio espacio individual.


"Un estudio realizado por Asahi Kaesi, un fabricante de elementos domésticos prefabricados, describe el uso real del espacio según las costumbres en el dormir, en familias urbanas a mediados de los años ´80. Más de un 15% de los matrimonios estudiados tenían dormitorios independientes para marido y mujer, este porcentaje aumentaba con la edad. En algunos casos la mujer había instalado su dormitorio en la habitación de un hijo o una hija que se había ido a estudiar a la universidad. En otros casos, el marido había instalado un pequeño despacho para trabajar en casa, donde, al cabo del tiempo, se había instalado también una cama."

Arquitectos como Kurosawa, Kengo Kuma o Yamamoto han presentado a lo largo de las últimas decadas distribuciones de viviendas en las que cada miembro de la familia dispone de su propio dormitorio. En estas viviendas es la sala de comer la que define la familia: "Como nos dice la antropología, la comida nos dice quién es familia y quién no. La sexualidad (y por tanto el dormitorio compartido) ya no define la unidad familiar."
Sin embargo la introducción de elementos extraños a una cultura no tienen porqué significar la destrucción de ésta, sino que pueden hacerla destacar frente a un fondo globar.

Una imagen muy clara de cómo la cultura occidental se introdujo en Oriente sin que por ello la cultura oriental se viese atacada en su raíces se encuentra en las películas de Wong Kar Wai. A cualquiera que haya visto "In de mood for love" o "2046" no ha podido dejar de llamarle la atención el mobiliario, tejidos, música y costumbres tan occidentales que se ven reflejadas en el Shangai de los años ´60, mezclándose en una simbiosis perfecta con los kimonos y costumbres chinas de la misma época.

En la película, del mismo director, "Happy Together" se representa la historia de una pareja homosexual china que por ciertas circunstancias acaba viviendo en Buenos Aires. En esta película, en la que se deja ver una pareja de inmigrantes chinos en una sociedad totalmente diferente a la suya, los personajes viven al margen de esa sociedad que han tomado "de prestado" y que, sin embargo, está constantemente presente a lo largo de toda la cinta, ya sea en los objetos que los rodean: los típicos ceniceros Bols de los años ´70 (como los cinzano en la España de la misma época); como en sus espacios habitacionales: la vida en el conventillo porteño (casonas divididas en pequeñas viviendas comunicadas entre ellas a través del patio interior, algo así como las casas descritas por Fernando de Rojas en "la Celestina"); o en las vida nocturna de los barrios bajos de esta ciudad cosmopolita.

Wong Kar Wei nos deja ver, con una fotografía impecable, unos actores fabulosos y un cuidado extraordinario en la escenografiá, cómo elementos de diferentes culturas, periodos y clases sociales se pueden y se entremezclan haciendo sobresalir las características locales por encima de las "globales". Remarcando de esta manera que lo "global" no tiene por qué destruir lo "local", haciendo que esto último pase desapercibido sino que, muy al contrario, pone de manifiesto unas carectirísticas particulares de una sociedad o cultura, diferenciándolas muy claramente de un entorno más globalizado, un entorno que uno se puede encontrar tanto en Buenos Aires como en Shangai, en París como en Chicago.

Ya sólo queda la pregunta del qué sucederá cuando lo global sea lo "cotidiano" y lo local lo "exótico" como parece ser que ya está sucediendo.

domingo, enero 08, 2006

La ciudad bajo tierra


Fotografía, autor desconocido.

Un buen sitio para obserbar la ciudad es bajo tierra... si, si, como lo leeis: bajo tierra.

¿No os habeis detenido nunca a mirar a la gente cuando vais en el metro? Yo he llegado a la conclusión de que observándola, viendo sus idas y venidas, el tipo de personas que son, lo que hacen y demás asuntos con lo que nos "entretenemos" en este mundo subterraneo, se puede decir qué ciudad se "mueve" sobre nuestras cabezas. Porque no somos nosotros los que circulamos por esos túneles oscuros, no, es la ciudad la que se transforma y convulsiona allá arriba.

¿Es una ciudad grande?,¿es dinámica?,¿hay segregación?... en todo esto pensaba hará unos días, bajo tierra, en Barcelona.

Pero antes de todo quiero explicar cómo es mi ciudad adoptiva vista desde abajo. Amsterdam, quizás por lo pequeña que es, resulta bastante facil de ver metida en las redes de su metro. Que es pequeña no se deduce solamente de cantidad limitada de sus lineas -sólo tiene cuatro-, de lo relativamente cortas que son, o de las pocas conexiones que hay entre ellas, sino de lo pequeños que son los trayectos en los que va lleno: lleno de gente en traje, con corbata, maletín y mucha, mucha prisa. Esto último nos idica ya de por sí que el radio de la actividad de la ciudad, que normalmente se produce en el centro, es bastante pequeño. Sólo los trayectos Amsterdam Centraal-Amstel, Sloterdijk-Zuid WTC, Duivendrecht-Zuid WTC y Duivendrecht Amstel van llenos y con decir que cada uno de ellos no tiene más de cinco paradas está todo dicho.

A diferencia de otras ciudades, el metro no es el transporte masivo por excelencia, este honor es reservado para el tranvía que atraviesa la ciudad de lado a lado con sus múltiples lineas. Quizás sea su pintoresquismo y la buena comunicación que tiene este sistema que lo hace el preferido de sus habitantes y turistas...aunque no el más rápido.

Bajo tierra también somos testigos de la segregación que hay dentro de la ciudad: las lineas 53 y 54 nos llevan al Bijlmer, de mayoría africana o latina(americana); la linea 50 nos adentra en la Amsterdam turca y marroquí; y si en el Zuid WTC nos subimos a la 51 en dirección a Amstelveen nos iremos rodeando de gente "bien" y japoneses.

Volviendo a Barcelona, donde esta idea empezó a tomar forma, me llamó la atención la diversidad de personas que tomaban el metro y lo lleno que iba constantemente. No solo en la zona céntrica sino tambien en su trajecto a la altura del Forum hasta Urquinaona en un día normal a una hora normal. Me llamó la atención que el tomar el metro era tán logico como medio de transporte como el ir en bicicleta por Amsterdam.
Pues claro! pensará alguien en su sano juicio que lea esto, el "problema" es que para mi no era algo tan claro (por muchas veces que me haya movido por Barcelona) ya que después de estar tomando el último año el metro diariamente en Amsterdam para ir al trabajo, me había acostumbrado a su aire pueblerino, sus trayectos cortitos, los fallos diarios de la red eléctrica con sus consiguientes retrasos y anuncios por los audífonos...me había olvidado de que el metro es el transporte utilizado en las grandes ciudades para viajar rápidamente de A a B y no la versión moderna de la carreta tirada por el burro de los pueblos de antaño.

Sentada en el metro de Barcelona y pensando en esta nueva posibilidad de "analizar" la ciudad me acordé de un momento que tengo grabado del metro de Londres. De él lo que más recuerdo es a la gente leyendo, dicen que la ciudad de los lectores es París, que en ella ves a la gente leyendo por la calle, en cafés, en los autobuses... creedme, no he visto mayor sala de lectura que el metro londinense. Que interés por la lectura! En el metro la gente lee libros, periódicos, revistas... ¿de que? esto nos preguntábamos con Juan hasta que una vez, en ese mismo metro, un señor sentado junto a Juan que estaba leyendo una revista se la pasó antes de descenderse en su parada. Llenos de curiosidad abrimos la revistita para ver qué leía ese señor, y otros tantos, con tanta atención: era una revista porno!!

Desgraciadamente esta vez sólo estuve un par de días en Barcelona y su metro por lo que no me pude detener a obervar bien esta "ciudad bajo tierra". Este estudio se me queda pendiente para mi próxima visita a la capital catalana.

miércoles, enero 04, 2006

FELIZ 2006!!!


Contact, MAS Persson.



Os quiero desear a todos un feliz 2006, a los más afortunados que se mantengan como están y a los que menos... agarraos bien que no os dejamos caer!



Con este mensaje se inagura la nueva sesión de post por este año que promete volver a ser semanal.
Un abrazo a todos!

domingo, octubre 02, 2005

Espacios (in)habitados


La Espera, Eulália Valldosera

Gracias a la revista "Arte y Parte" descubrí a Eulália Valldosera, artista catalana que a comienzos de los ´90 llegó a Amsterdam con una beca para continuar sus estudios en la Rietveld Academie.

En el artículo que Francisco Javier San Martín le dedica en ésta revista (nr.31), titulado "El cuerpo recuerda", describe su trabajo de la siguiente manera:

(...)Los límites de la casa, la construcción como vivencia y experiencia en las tareas que la recorren, los momentos perdidos, las tareas monótonas, la limpieza, el trabajo que se realiza cada día pero que no se acumula, ya que su finalidad es que todo quede como al principio.

Éstos y otros fueron los argumentos que la artista desarrolló en los primeros años noventa. Asimismo los objetos que se encuentran en la casa y el cuerpo que los maneja. Los objetos y el cuerpo en un interior. Relación de cada uno de los objetos con el cuerpo: correspondencia, a la manera de Baudelaire, de las cosas de la vida con otras tantas partes del cuerpo, con los sentidos que piensan y maquinan. También, a la manera medieval -a modo de emblema- las correspondencias de un sistema biológico, abierto, con otro inerte, duro y simbólico. La relación del cuerpo con la casa y a través de ella, la visión femenina, sobre su existencia ensimismada: autoexploración, autoconocimiento. El melic del món.
(...)

Ésto, y la visita que realizamos el domingo pasado al FOAM donde Marrigje de Maar exponía una serie de fotografías de interiores de viviendas en China (y otra serie realizada en el oeste de Finlandia, 2003), me hizo detenerme a pensar sobre nuestra relación en el espacio con los objetos que nos rodean.

De Maar decía en la introducción a su exposición que "el interior delata la personalidad de sus habitantes", esto es algo que se ha escuchado y leído ya tantas veces que no nos paramos a pensar en ello. Sin embargo, al estar ahí, de pié, frente a sus fotografías de pequeños interiores desordenados (desordenados para mi, para su inquilo tendrían un orden indiscutible que a mi se me escapaba), llenos de objetos a los que no les encontraba diferencia ni referencia entre una fotografía y otra; me dí cuenta de que para poder destilar sus personalidades necesitaba conocer ese entorno.

Resultó que para mí todas esas habitanciones eran tan iguales como para nuestra amiga Virginia las caras de los habitantes de Uagadugu (capital de Burkina Faso, país centro africano), ciudad a la que se ha ido a trabajar por dos años. En una conversación que tuvimos con ella nos decía que al principio le parecían todos iguales, no podía distinguir sus rasgos porque no estaba acostumbrada a sus caras, y a ellos les pasaba lo mismo: todas las caras blancas eran iguales.

Esa sensación tuve pues mientras observaba esas fotografías, me faltaba información para poder descifrarlas.

Las fotografías de Valldosera añadían además otro dato: el tiempo. Pero como vuelve a decir Francisco Javier San Martín "(...) no tanto la duración, ese tiempo científico de un acontecimiento que discurre de A a B, sino el tiempo confuso, enmarañado e intangible de lo que aún no ha ocurrido o lo que está por suceder."

En sus fotografías e instalaciones podía suponer lo que había pasado o podría suceder, en la de Marrigje no (y no sólo por ser tan estáticas en comparación con las de Valldosera, mi conocimiento no da para tratar de la composición fotográfica), quizás lo podía intuir... pero, ¿no estaría occidentalizando esos espacios, y por tanto sus usos y las relaciones con los objetos, en mis pensamientos?

Por supuesto, hay actos -como en la instalación de La espera- en la que su insinuación no está sujeta a una cultura determinada, es algo que puede ocurrir tanto en un interior chino como en uno finlandés, español u holandés; pero su entorno, los objetos, el espacio, nos cuentan tanto más como el acto de espera en sí mismo.

Y es esa relación consciente o inconsciente, tan ligada a una cultura o entorno, la que me dejó impresionada y con la necesidad de profundizar un poco más en ella, veremos que sale de esto...

jueves, septiembre 29, 2005

Mente inadaptada


Litografía: Relatividad, Escher.

Después de haber estado fuera de juego por estar participando en la Europan parece ser que todo ha vuelto a la normalidad. Por lo que este blog reanuda su posteo habitual.

Esta vez quiero comentar algo que me ha hecho preguntarme si no nos estaremos volviendo locos todos o si es que mi manera de razonar todavía no se ha adaptado a la lógica del mercado del momento.

Últimamente he estado trabajando en un nuevo "producto" que se quiere presentar al mercado de la vivienda dentro de poco. Primeramente tengo que explicar que en Holanda hay una gran necesidad de vivienda, tanto en aspecto físico como de asequibilidad. Sobre todo, aquellos que quieren comprar su primera casa, son los que más dificultades tienen para acceder a ella. Otro problema es que para evitar especulaciones es el gobierno el que decide en qué terrenos y hasta cuando se puede desarrollar la vivienda. Así fué que desde 1990 y hasta el 2005 se habían señalado (de forma centralizada) en un plano del país, por ciudad, los terrenos a construir. En este momento es el ayuntamiento de cada ciudad y pueblo el que decide dónde se va a construir y la necesidad de vivienda.

Es en este momento cuando Heerburg entra en juego. Heerburg es una empresa que desarrolla proyectos de vivienda con "visión", esto quiere decir que se les ha ocurrido un plan para realizar viviendas para starters (aquellos que buscan su primera vivienda) más asequibles. No explicaré la forma económica que han ideado para eso porque es algo que todavía no se ha presentado oficialmente, pero si que es así que en principio los apartamentos o casas serán un 20% más baratos de lo que son en este momento.

La idea estaba allí, sólo necesitaban alguien que les diese forma a su producto, alguien de marca... y ese alguién acabó siendo John Bosch

El programa era muy claro:
- viviendas mínimas (entre 60 y 80 m2), de tal manera que sus habitantes tampoco se queden por mucho tiempo en ellas, para que al marcharse den acceso a otros starters y de paso a ellos les sirva de trampolín para acceder a una vivienda más amplia.
- viviendas baratas, para evitar altos costes (lógico)
- viviendas que se puedan insertar tanto en entornos urbanos como de campo.

Con estas premisas diseñamos cuatro tipologías diferentes de viviendas que abarcaban desde edificios de apartamentos hasta viviendas adosadas, pasando por la "manzana"; con una densidad de alrededor de 50 viviendas por hectarea y jugando con su materialización, accesos y entornos. Al final resultó que lo hicimos tan bién que nos salieron incluso "demasiado baratas"... con esto me vino uno de ellos.

- Tenemos un problema, según los cálculos estas viviendas son un 30% más baratas de lo normal... y eso sin nuestra forma de financiación. No puede ser! se van a pensar que estamos blanqueando dinero o metidos en algún chanchullo... hay que hacerlas más caras!

Me quedé pasmada.

- Pero bueno... y eso no serviría para demostrar también que la vivienda en este momento es demasiado cara?
- No, no, eso no nos interesa. Hay que hacerla más cara!
- Y como lo quieres hacer? Aumentamos la calidad de los acabados y los materiales?

Esto no habría estado nada mal, ya que la vivienda holandesa deja muchísimo que desear cuando la entregan y las nuestras eran de lo más básicas.

- hmmmmm.... por ahí les podemos poner un dormitorio más, asi le subimos el precio porque tienen una habitación más de lo habitual (osea, tres dormitorios en lugar de dos)
- pero dónde la metemos? si no tenemos espacio! y si le aumentamos los metros cuadrados ya no pueden ser calificadas como viviendas para starters, además en el momento que tengan más dormitorios ya no se van a trasladar tan facilmente y la base de que no vivan en ellas más de siete años para dar paso a otras familias se viene abajo. (Este último era John Bosch, al que tampoco le convencía mucho la cosa...)

Al final se quedó en que ése era un tema a discutir en la siguiente reunion.

Todo esto me dejó con la pregunta que he formulado al principio: nos estamos volviendo locos todos? como puede ser que pudiendo realizar viviendas a bajo costo y relativamente buenas se dude de poder llevarlas a cabo por su bajo precio?
Será que mi mente no está adaptada al pensamiento del mercado?... creo que esta última es la razón más pausible... y la más triste, porque realmente es algo que aún no me entra en la cabeza.

Fernando Roch y Fernando Martinez Hinojal han escrito unos artículos muy interesantes sobre esto titulados "Apropósito del precio de la vivienda" y "Mentiras sobre suelo y vivienda" (que podeis leer pinchando sobre los mismos títulos). Estos artículos están publicados en el boletín nr 29 de Habitat.

viernes, septiembre 09, 2005

arquitectura temporal


"The Gates": Christo en Jean Claude, Central Park-New York City.

Si hay algo que realmente me gusta es verme sorprendida por la inventividad de la gente.

En el parque detrás de mi oficina hay un buen ejemplo de ello: Entre la senda que bordea el lago y la orilla de éste se encuentran dos containers verdes en los que yo creía que se guardaban las herramientas para mantener el parque, sin embargo hace dos meses me quedé sorprendida al ver colgar una banderita de una marca de helados de un arbol y unos pocos metros mas adelante encontrarme con el container convertido en un café donde no solo tenían las bebidas de costumbre sino que además de helado vendían también patatas fritas (hechas en el momento), bocadillos y snaks diversos. El borde de la senda estaba lleno de mesitas y de gente disfrutando del día, el olor de aceite te perseguía unos cincuenta metros

Realmente me quedé fascinada con ese container-cafetería-fritería. Más abajo os dejo unas fotos del mismo para que veais por vosotros mismos como cambia el entorno al abrirse sus puertas.
Esto no es arte, por supuesto, como puedan ser las obras temporales de Christo, pero su funcionalidad y su influencia en el uso del parque (donde normalemente no hay nadie en estos días se llena de gente) me pareció que ocasionaba un cambio tan importante que era digno de mencionarse.

Lo más gracioso es que uno pocos días después de haber sacado estas fotos leía un mensaje dejado un post que escribí sobre unas viviendas de estudiantes realizadas en containers tambien. El post era de Luis y en él nombraba un proyecto en el que está trabajando: el Habican.

Gracias a él descubrí EME3: un festival en el que la arquitectura interactúa con otras disciplinas científicas y creativas, adoptando y reinterpretando sus estructuras. eme3 es el entorno expresado en metros cúbicos donde interaccionan propuestas surgidas de la investigación del espacio y donde la convivencia de estas en un mismo ámbito impulsa una dinámica de intercambio. Según la descripción de su propia página. Una página que realmente merece la pena que sea visitada y... quien sabe, a lo mejor os animais a participar el próximo año. De ser así no os olvideis de decírmelo... yo de momento se lo voy a proponer al señor de la fritería.

Aquí van las fotos:









jueves, septiembre 01, 2005

Un seguro inseguro


Foto: Susana Aparicio

Esta es la entrada a la oficina donde trabajo. El edificio, un antiguo planetario, esta situado a las afueras de Amsterdam, o más exactamente en el límite de Amsterdam. Detrás de él se extiende el parque del Gasperplas (laguna Gasper) y más allá nos encontramos con los campos de cultivo y de ganado de los ayuntamientos vecinos. Entre mi oficina y el centro de la ciudad se encuentra el Bijlmer, uno de los barrios de mayor índice de criminalidad donde los robos y asaltos estan a la orden del día.

Con estos argumentos me intentaron explicar el por qué de esa palizada que ya no sólo se compone de una verja metálica, a esta hay que añadirle unas puas colocadas sobre ella y en sus laterales además de un alambre espinoso, un foso lleno de agua que rodea el edificio y varias alarmas electrónicas en su interior.

Paradójicamente no se consigue con todo esto la sensación de seguridad que se busca, mas bien es alreves: cuando una quiere salir de la oficina te le vienen a la cabeza todas esas imágenes que tantas veces hemos visto en las películas sobre cárceles y casi estas esperando que alguien te le acerque al llegar a la puerta y te diga "a ver, extienda los brazos que la cacheo!, ¿qué lleva en el bolso?, ¿tiene permiso para salir del edificio?"... sobre todo un viernes a la tarde cuando ya (casi) todo el mundo se ha ido y te encuentras con la verja cerrada a la hora de salir.



Foto: Susana Aparicio

martes, agosto 23, 2005

Parece que hay un poco de movimiento en Huesqueta...


Muro, Santiago Arranz

Leyendo Periodismo Global de Fernando Meza me encontraba hoy con esta noticia sorpresa...
Y por supuesto no voy a dejar pasar la oportunidad de promocionar un poquito mi ciudad de origen... jeje

Más de trescientos periodistas de publicaciones de internet, periódicos, televisiones y cadenas de radio participarán en el VII Congreso Nacional de Periodismo Digital que se celebrará en Huesca el 2 y 3 de marzo de 2006.

El periodismo ciudadano, el papel de las agencias en internet y la publicidad digital son tres de los debates propuestos para el Congreso, en el que intervendrán como ponentes, entre otros, el director de El Mundo, Pedro J.Ramírez, y el editor de arte de la revista The New Yorker, Andy Young.

Así lo adelantaron hoy el director del encuentro, Fernando García; el alcalde de Huesca, Fernando Elboj, y el presidente de la Asociación de la Prensa de Aragón, Samuel Barraguer.

El profesor de Periodismo de la Universidad de Texas y catedrático de Comunicación de la UNESCO Rosental Calmon Alves hará un balance del periodismo 'online', que en España cumplirá diez años en 2006, informó la Asociación de la Prensa de Aragón.

Jan Ziff y Allan Davidson, del programa Sound and Bytes, de la cadena norteamericana CBS Radio, Arcadi Espada, Gervasio Sánchez y los corresponsales Enric González (El País), Alfonso Armada (ABC) y Rubén Amón (El Mundo) son otros de los ponentes que intervendrán en este foro.

Además, se celebrará un encuentro entre responsables de agencias publicitarias, como Manuel Vizcaíno y José Luis Moro, directores creativos de las agencias Señora Rushmore y Remo, respectivamente, y Daniel Solana, director de Double You.

En el transcurso del Congreso se entregará el V Premio de Periodismo Digital 'José Manuel Porquet', patrocinado por el Gobierno de Aragón y que cuenta con una dotación económica de 6.000 euros.

También se dará el segundo premio al ingenio español en internet 'BlasillodeHuesca.net', creado a propuesta de Antonio Fraguas, Forges, promovido por el Ayuntamiento de Huesca y que en esta tercera edición aumenta su dotación a 10.000 euros.

El pintor aragonés Santiago Arranz ha creado el cartel de la séptima edición del simposio, organizado por la Asociación de la Prensa de Aragón con la colaboración del Ayuntamiento de Huesca y el patrocinio del Gobierno de Aragón, la Diputación de Huesca, Ibercaja y Microsoft.

Publicado en Terra, España.

sábado, agosto 13, 2005

Através de otros ojos...


Lisboa. Foto: Susana Aparicio

El otro día veía en la tele un fotógrafo que enseñaba a los niños a ver las cosas atraves de otros ojos, allí donde sólo había unas briznas de hierbas les hacía descubrir un bosque con solo acercar la lente y bajar el punto de mira y las montañitas de tierra se convertían en escarpadas sierras.

¿Y por qué no? ¿por qué no mirar la ciudad y ver sus otros colores reflejados en los escaparates y anuncios publicitarios? ¿por qué no mirar más allá de esas calles que ya no vemos de tanto pasar por ellas?

Observar las ciudades puede causar un placer particular, por corriente que sea la vista. Tal como una obra arquitectónica, también la ciudad es una construcción en el espacio, pero se trata de una construcción en vasta escala, de una cosaque sólo se percibe en el curso de largos lapsos. El diseño urbano es por lo tanto, un arte temporal, pero que sólo rara vez puede usar las secuencias controladas y limitadas de otras artes temporales, como la música, por ejemplo. En diferentes ocsiones y para distintas personas, las secuencias se invierten, se interrumpen, son abandonadas, atravesadas. A la ciudad se la ve con diferentes luces y en todo tipo de tiempo.

En cada instante hay más de lo que la vista puede ver, más de lo que el oído puede oír, un escenario o un panorama que aguarda ser explorado. Nada se experimenta en sí mismo, sino siempre en relación con sus contornos, con las secuencias de acontecimientos que llevan a ello, con el recuerdo de experiencias anteriores. (...)


Los elementos móviles de una ciudad, y en especial las personas y sus actividades, son tan importantes como las partes fijas. No somos tan sólo observadores de este espectáculo, sino que también somos parte de él, y compartimos el escenario con los demás participantes. (...)


Fragmento de "La imagen de la ciudad", de Kevin Lynch.

Girando

Foto: Susana Aparicio


El mundo estaba a sus pies y él lo hacía girar a su gusto, según el día. Ayer, por ejemplo, había amanecido gris y le pareció que era un buen día para rotar hacia la izquierda, haciendo que todo saliera mal: comenzó a diluviar como aún no se había visto en décadas, las tapas de las alcantarillas se elevaban no pudiendo retener el agua que pasaba por ellas, los túneles de la autopista se llenaron de tal manera que los ocupanates de los coches, que se habían quedado en él durante el atasco de la mañana, tubieron que salir corriendo para no mojarse los pantalones. A las tres de la tarde el cielo se oscureció de tal manera que parecía una tarde de invierno sin ser tal, eran comienzos de agosto! Los ordenadores de las oficinas se atascaban y anunciaban errores en sus pantallas, los semáforos parecían haberse vuelto locos... en fin un día de rotación izquierda.

Pero no se levantaba siempre de mal humor, los días que decidía que el mundo tenía que girar a la derecha amanecían con un cielo azul añil, las palomas (siendo los únicos pájaros de la ciudad) te despertaban con su "canto" y, de camino al trabajo, en el MP3 sonaba la banda sonora de Amelí dándole un toque mágico a la ciudad y sus habitantes: allí estaba la señora de rojo que siempre va a su trabajo en bici con una sonrisa en la boca, más alla el papá que lleva a sus hijitos en un carrito detras de su bicicleta y mientras el uno duerme el otro mira el tranvía pasar como si fuera un platillo volante. Un bagabundo me pregunta en el metro: "disculpe señorita, ¿éste periódico es siempre gratis?", "todos los días" le respondo, y desde entonces me lo encuentro "todos lo días(de sol)" allí, sentadito leyendolo.

Pero tambien están esos días que nos hace girar en diagonal y es entonces cuando no sabes con qué te encontrarás esa jornada. Parece ser que hoy es uno de esos... veremos que nos depara el giro retorcido esta vez.

martes, agosto 09, 2005

Me suena conocido...


El Campo Marzio dell' antica Roma, de Giovanni Battista Piranesi, es la imagen épica de una lucha que tiene la arquitectura consigo misma: la tipología se asienta como una demanda de un orden superior, pero la configuración de cada tipo independientemente del conjunto lleva a la destrucción del significado de la tipología misma. En la historia se le hace un llamado como "valor" inmanente, pero la ausencia paradójica de la realidad arqueológica hace que el potencial burgués del mismo sea dudoso, la renovación formal parece anunciar su propio primate, pero la repetición contenida de renovaciones conlleva a que todo el organismo urbano se vuelva una mostruosa "máquina inutil".

El racionalismo parece descubrir su propia irracionalidad. (...) Los fragmentos arquitectónicos autónomos chocan entre ellos, siendo indiferentes al choque. Se amontonan y muestran la inutilidad del trabajo inventivo que se realiza para definir la forma.

Fragmento del texto "El pensamiento dinámico" de Manfredo Tafuri sobre Giovani Battista Piranesi.


Al leer esto no pude evitar que me viniese a la cabeza la situación urbana holandesa: zonas enteras son repartidas entre diferentes urbanistas para que cada uno haga su master plan y lo lleve a cabo fomando barrios; barrios completos son llevados acabo por diferentes arquitectos donde cada uno intenta colocar su propia "obra". Muestra de ello es Ypenburg, premiado por revistas nacionales e internacionales por su caracter experimental, siendo sobre todo las viviendas de MVRDV conocidas en él.

Ypenburg es, según sus creadores, un buen ejemplo de desarrollo urbano debido a su ubicación entre las ciudades de Delft, La Haya y Rotterdam. En lo que antes era un aeropuerto se realizaron, siguiendo el plan urbanístico de Frits Palboom, 12.000 viviendas. La zona se dividió en cinco barrios llamados "barrios-tema". Viviendas inspiradas por el Amstedamse School y bloques de vivienda del siglo XIX estarían tan representados com la vivienda experimental de MVRDV (2002) y Bosch Architects (2003)... si, experimental si... util? a mi más bien me hace pensar en el texto superior "la inutilidad del trabajo inventivo para definir la forma". Hay que reconocer que gracias a esa forma y materialización se habló de ellas en todo el mundo, el marketing holandés las supo vender como "el nuevo experimento" en todo el mundo, no hubo revista que se preciase que no les dedicase un artículo. Si, para salir en las revistas sirvió, también me han comentado lo bueno que es el plan urbanístico según el cual los vehículos no pueden acceder a la zona construida, siendo esta completamente peatonal... también se quedó en experimento. Al pasear por Ypenburg uno es asaltado por todas esas imágenes, arquetipos, tipologías y materializaciones que no llegan a crear un conjunto, volviendo a Piranesi: se amontonan y chocan entre ellos...

Desgraciadamente Ypenburg no es ninguna excepción: Nieuwe Sloten, de Aker, cada una con mayor o menor éxito pero no por eso dejando de ser un amontonamiento de tipologías son la imagen del desarrollo de la ciudad holandesa actual.

Pero como decía un profesor que tuve (René van Zuuk) "los arquitectos construimos para nosotros mismos, para nuestros compañeros de profesión y para salir en las revistas, no para el usuario".

Vista aerea de Ypenburg

Viviendas de MVRDV (2002)

miércoles, agosto 03, 2005

La maquina del tiempo


Oporto 2005, foto: Susana Aparicio

Nuestra llegada a Oporto fue recibida por una lluvia de cenizas y una luz sepia que cubría toda la ciudad creando la ilusión de estar viendo un Oporto de tiempos pasados. No sé si se debió al libro que me estaba leyendo durante esas vacaciones pero la ciudad se me presentó como un entorno subrealista, imagen que no sólo sugía por la luz que caía sobre la ciudad y que se reforzaba al observar sus edificios en los que sus fachadas estrechas, de azulejos desdentados como bocas a las que les faltan piezas, y ventanas rotas que hacían moverse al viento cortinas desgastadas y desteñidas por el sol. Esa imagen novelesca, digo, no salía solamente de sus fachadas que se alzaban entre ropa colgando a lo largo de pendientes interminables, sino también de un ambiente de lujo de principios de siglo que todavía se respiraba en el café Majestic, a pocos pasos de otro entorno del mismo principio de siglo, de clase obrera este, con que nos encontramos al entrar en el mercado central, donde las fruteras y verduleras charraban por sus pasillos sin prestar demasiada atención a los turistas (nosotros) perdidos en el tiempo. Iglesias recubiertas de azulejos observaban a los paseantes sin inmutarse, al igual que sus habitantes, absortos en sus quehaceres diarios.

La maquina del tiempo se volvió a poner en funcionamiento nada más pisar las escaleras mecánicas que nos llevaron al metro: un espacio blanco, inmaculado, cubierto de baldosas que despedían reflejos de ópalo nos salio al encuentro. En el andén estuvimos estudiando los croquis de Souto de Moura, aumentados a tamaño gigante, que colgaban de las vayas tras las cuales continuaban las obras de construcción y que nos mostraban cual sería el resultado final. Un metro urbano que parecia sacado de una película futurista nos abrió las puertas, y através de sus ventanas de pecera nos mostró una serie de imágenes esterilizadas de estaciones igualmente blancas e impecables, viviendas en construcción de Alvaro Siza, blancas, rectilineas, elegantes, para dejaronos finalmente en nuestro destino: estación Casa da Música. Parada obligatoria para todo aquel que no se quiera perder la última obra entregada de Rem Koolhaas y que se nos presentó de una manera muy curiosa al llegar a ella por la "puerta de atrás"... la impresión que me causó? ... eso mejor lo dejo para otro post.

lunes, agosto 01, 2005

Acerca del bosque del Amor


La cosecha a las orillas del mar, Emile Bernard

A Emile Bernard*

Como una rubeta fuera del agua, el as, arrastrado por sus ventosas, reptaba a lo largo de un camino liso y descendente.
En ese barrio de París, donde jamás había pasado un ómnibus, ni un ferrocarril, ni un tramvía, ni una bicicleta, ni probablemente un barco de tela de cobre a pleno día, rodando sobre tres rodillos en fila, tripulado por un doctor patafísico que tenía a sus pies las veintisiete más excelente quintaesencias de las obras que hayan traído la gente curiosa de sus viajes; por un notario llamado Panmuphle (el que suscribe, René-Isidore); y un mono papión hidrocéfalo que del lenguaje humano no sabía otra cosa que "ah! ah!", en lugar de los picos de gas divisamos antiguas obras de piedra tallada, estatuas verdes, en cuclillas, con vestidos tableados en forma de corazón; rondas heterosexuales que soplaban en indescriptibles flautines; por último, un calvario de algas donde los ojos de las mujeres se asemejaban a nueces endidas horizontalmente por el trazo sutura de sus valvas.

El descenso se ensanchó súbitamente en el triángulo de una plaza. El cielo se despejó, y en él estalló un sol como en una garganta la yema de huevo de un prairie-oyster, y el azul del cielo se volvió rojo; el mar se entibió hasta humear, las ropas reteñidas de la gente se convirtieron en machas más brillantes que gemas opacas.

"¿Ustedes son cristianos?", dijo un hombre bronceado, vestido con un blusón multicolor, en medio de la pequeña ciudad triangular.
- Como los Sres. Arouet, Renan y Charbonnel -dije, tras haber reflexionado.
- Yo soy Dios -dijo Faustroll.
- Ah!, Ah! -dijo Bosse-de-Nague, sin más comentarios.

Por lo que quedé de guardia en el as con el mono grumete, que se pasó todo el tiempo saltándome sobre los hombres y aplantándome el espinazo. Sin embargo, mientras lo mantenía a raya arrojándole pilas de legajos de notificaciones judiciales, consideraba curiosamente de lejos la apostura del hombre multicolor que había recibido con gusto la respuesta de Faustroll.

Se encontraban sentados bajo una gran puerta, tras la cual había una segunda; y detrás de todo falmeaba el verdor y la fecundidad de un campo de calabazas decorado con escenas bíblicas. Aquí y allá estaban dispuestas mesas y jarras y bancos, en un granero y un terreno, llenos de gente vestida de terciopelo azul zafiro, con figuras de rombos y pelo color plumón, el pelaje del terreno y de las nucas semejante a pelo de vaca. Los hombres luchaban en una pradera zaul y amarilla echando hacia donde yo me encontraba, en la barca, el espanto de sapos de arenisca gris; las parejas bailaban gavotas; y las cornamusas desde lo alto de los toneles recién vaciados, soplaban al viento el vuelo de cintas de lentejuelas blancas y seda violeta.
Cada uno de los dos mil bailarines del granero ofreció a Faustroll una galleta chata, leche dura y cúbica, y un alcohol diferente con menor capacidad que un dedal. En todos ellos bebió el doctor. Cada uno arrojó al mar una piedra, que despellejó las ampollas de mis manos de remero novata, abiertas para guarecerme, los pómulos sangrantes de Bosse-de-Nage.
"Ah!, ah!", gruñó éste para expresar su furor, pero se acordó de su juramento.

El doctor volvió cuando sonaron las campanas, con dos grandes cartulinas de la región que le había obsequiado su guía; una copiaba del natural, representando en tapicería, el bosque donde se adosaba la planza triangular: la fronda encarnada por sobre la hierba de azur uniforme, y los grupos de mujeres, la ola de cada grupo, con su cresta de gorros blancos, ropiéndose sin estrépito en el suelo, en un círuclo excéntrico de aurora oscura.
Y arriba decía: El bosque de Amor. En la segunda cartulina se mostraban todos los productos de esa tierra feliz, los hombres en el mercado con sus cerdos redondos y amarillos, ellos redondos y azules, con sus ropas llenas de salchichones. El conjunto estaba inflado como las mejillas de un gaitero, lleno como una cornamusa antes de devolver el viento, o como un estómago.

El anfitrión cristiano se despidió cortésmente de Faustroll, y se fue en una barca propia hacia una región más retirada. Y vimos la línea roja del horizonte marino que bifurcaba a través de su vela rosada.

Las correderas de las silla de fieltro volvieron a ser frotadas con las mejillas adiposas del mono hidrocéfalo; y habiendo recuperado los remos y Faustroll las guías de seda de su timón, me agaché y extendí una vez más en los movimientos alternados del remero, sobre las olas lisas de la tierra firme.

Fragmento extraido del libro Gestas y opiniones del Doctor Faustroll, Patafísico, de Alfred Jarry.

*Emile Bernard: pintor francés (1868-1941), neo-impresionista y bretón como Alfred Jarry. En este apartado se evoca, muy especialmente, el período de la escuela de Pont-Avent, pueblo de la Bretaña en el que vivió Gauguin en tres oportunidades, atraído por un lugar ya famoso entre los artistas por el contacto que ofrecía con lo primitivo, en la estricta preservación de las constumbres, aún celta, medieval y rústico, en esencia. Sérusier, Bernard y otros experimentarán con Gauguin una expresividad vital y de dimensiones casi místicas. Del Bernard de este período se alude aquí a la "Magdalena en el Bosque del Amor", "La cosecha a las orillas del mar", y "Las bretonas en la pradera verde", entre otras obras.

Durante estas vacaciones en Portugal descubrí por pura casualidad al padre de la literatura subrealista, y del subrealismo por ende: Alfred Jarry ( del que escribiré más adelante ya que no hay mucha información disponible en red). De él salió la Patafísica: ciencia de las soluciones imaginarias. Ciencia que se decanta por lo imaginario, por los poderres creativos de la imaginación, frente a la lógica de imposición paradigmática que las ciencias empezaban a perfilar claramente para percibir y apropiarse del mundo en la epoca de Jarry (1873-1907) y en la que se basa este libro.

Este es un libro fascinante, no solo por como esta escrito sino por las descripciones que hace de las cosas mas banales, con las que nos encontramos diariamente convirtiéndolos en algo excepcional, mirándolos desde otro punto de vista, relacionandólos en cada capítulo con cuadros, poemas y personajes de su época, cercanos a él por una u otra razón. Espero que haya despertado vuestra curiosidad y, en todo caso, que os haya entretenido.

lunes, julio 18, 2005

Alfama, una cara de Lisboa


Lisboa 2005, foto: Susana Aparicio

Creo que Lisboa es una de las ciudades más difíciles con las que me he encontrado a la hora de describirla. Quizás sea porque fui a ella sin ninguna imagen preconcebida ya que normalemente siempre tenemos alguna idea sobre la ciudad que vamos a visitar y así, después, nos resulta más facil decir en que se parece o diverge de este pensamiento inicial. Yo, sin embargo, el único equipaje visual que llevaba encima era el de una plaza inmensa a orillas del río y rodeada de arcadas que me habían impresionado durante un viaje de estudios que realicé a la capital lusitana en octavo de EGB –plaza que no ha existido más que en mi imaginación, que la fue modificando a lo largo de los años- y la película de Wim Wenders: Lissabon Story, en la que, más tarde vería, sólo mostraba imágenes de Alfama y donde el sonido era el protagonista principal... sonidos que me vendrían al encuentro en cada esquina de la ciudad haciéndome reconocer esa Lisboa que vá mas allá de sus fachadas con ropa colgada y calles empinadas.

¿Qué decir entonces de Lisboa? Lisboa me impresionó por su sencillez, por tener una majestuosidad que no reside en sus grandes avenidas o edificios sino en sus gentes, en sus intrincadas callejuelas, en sus azulejos descascarados, o simplemente en la interposición de sus mil caras. La que en un principio parece ser una ciudad homogenea resulta estar dividida en tantas ciudades mezcladas, sobrepuestas, enfrentadas, que es dificil describirla de la mano de una sola y, a la vez, todas ellas son Lisboa.

Supongo que la zona más carácterística es Alfama, donde el tiempo parece haberse detenido para mostrarnos sus pequeñas tiendas repletas de frutas y verduras en las que apenas cabe el vendedor, sus bares de barrio en los que dos o tres vecinos, olvidados por el resto del mundo, se sientan a tomar su vasito de vino o cerveza mientras miran con ojos acristalados los turistas pasar con el mismo interes que miran la television instalada en lo alto de la pared: indiferentes. Donde sus habitantes buscan el fresco de la sombra al igual que las lagartijas el sol, y al pasearnos por sus callejuelas se nos mezclaban las imágenes de gente asomada a la ventana o a la puerta, gente hablando en cada esquina, en cada tiendecita, con los sonidos de televisores, niños riendo, llorando, gritando... provenientes de las ventanas abiertas, con sus coladas de mil y un colores expuestas como si de un collage se tratasen. Y siempre, al bajar por esas escaleras el sonido de un violín ensayando sus notas nos acompañaba (el nombre de la escalinata se ha borrado de mi memoria, el sonido sigue grabado en ella...)

Este barrio tiene su origen en la ciudad mora llamada Al-hamma, y como tal es un laberinto de calles, callejones, escalinatas y traversas en las que uno tiene la sensación de estar totalmente perdido pudiendo dar vueltas y más vueltas para acabar volviendo siempre al mismo punto, a la misma plaza, y donde sólo sus habitantes parecen conocer el secreto del laberinto, como el minotauro.
En Alfama se sigue respirando el ambiente del pueblo mozárabe que fué y, cada vez que nos paseábamos por ella, me sentía trasladada a esa España de calles estrechas y húmedas de las que cada ciudad hace gala en su casco viejo pero con el aliciente extra de sus gentes, cálidas y amables siempre dispuestas a tener una conversación con el viajero. Como ese señor ochentoso que nos encontramos en la Praza de San Estebao y que, a la sombra de los árboles, nos estuvo contando como era la Alfama de su niñez, como los jóvenes habían elegido otros barrios de Lisboa con casas más ámplias y nuevas, dejando atrás una población envejecida como sus edificaciones y calles empedradas, mimetizándose con ellas.

Y creo haber descubierto el secreto de Alfama allí, en sus habitantes, en esos ancianos que se pasean por sus calles renqueando, dándole un aspecto irreal, junto a los gritos e idas y venidas de una nueva generación de niños, a veces sueltos, a veces de la mano de sus abuelos (dónde estaban los padres, esa generación intermedia, no lo se), mezclándose de una manera mágica con estos seres del pasado, devolviéndolos de golpe a un presente que, para ellos, no va más allá de las calles de Alfama.

miércoles, julio 13, 2005

Cascada de imagenes


Barbería, Lisboa. Foto: Susana Aparicio

A las nueve de la mañana el avión aterrizaba bajo un cielo plomizo que parecía habernos acompañado desde Amsterdam para darnos las bienvenida a nuestra llegada en Lisboa. El desaliento se apoderó de mi "¿pero es que esta maldita lluvia me va a acompañar siempre y a donde quiera que vaya?" -me preguntaba al bajar por la escalerilla.
Un par de horas más tarde nos paseábamos por las calles de esta entrañable ciudad rodeados de luz y calor, provenientes tanto de su sol como de sus habitates. Y es que Lisboa es la ciudad de la luz y los colores, una luz que lo llena todo, unos colores que se funden en su luz. Lisboa es también la ciudad de las mil caras, no hay más que pasearse por Alfama, Moreira, Chiado-Baixa y otras tantas zonas para ver que cada una es totalmente diferente a la otra y sin embargo todas ellas son Lisboa... no sé como voy a explicar todas las impresiones que ha causado en mi la capital lusitana, creo que me he enamorado de ella como lo hice en su día de Amsterdam.

Mi primera imagen, consciente, de esta ciudad se presentó al bajarme del autobus arrastrando mi maleta en la plaza Pedro IV: la calle lateral que la rodeaba estaba llena de limpiabotas trabajando, betún y trapo en mano, sacándole brillo a unos pares de zapatos que los miraban agradecidos (cruce de imágenes en mi cabeza: aparece la escena de la de la película de Wim Wenders "Lisboa Story" en la que un limpia botas le pone betún blanco a la pierna enyesada del protagonista). Después de esto se desataría una cascada de imágenes que no pararían hasta el final de trayecto del mismo autobus, cuando nos devolvió al aeropuerto para tomar el avión de regreso.

Barberías estrechas y profundas, con sillones de principios del siglo pasado y un espejo que cubría todo un largo de pared, los clientes tumbados sobre estos sillones cubiertos por una capa blanca, inmaculada, parecían adormecidos mientras el barbero los afeitaba; cabeleireiros (peluquerías) en primeros pisos que dejaban adivinar através de las ventanas sus actividades mostraban atrevidamente los secadores de permanente alineados junto a la pared; pastelerías revosantes de dulces de todos tipos y tamaños me llamaban constantemente desde cada esquina, cada pendiente, invitándome a probar uno más antes de irme; tiendecitas especializadas en cualquier cosa que se te pueda ocurrir (botones, guantes, puntillas) parecían estallar, haciendo salir su contenido interminable entre las costuras de las cuatro paredes que lo contenían.

"Tengo gafas de sol" -nos decía un paquistaní(?) mostrándonos unas gafas tipo ojos de mosca que tan de moda están en Portugal este año, mientras nosotros, absortos, mirábamos ese desfile de tiendas y espacios repletos de cachivaches y personas.
"Nao, obrigada/o" -le contestábamos nosotros.
Y entonces, hechando una mirada de reojo, añadía: "¿Chocolate?" -y nos mostraba un trozo de piedra (hachis) que tenía en la otra mano.
A lo que le volvíamos a contestar "Nao, obrigada/o".
Esta escena se repetiría incesantemente entre las plazas Pedro IV y Comercio como si la grabación no acabase de convencer a un director de película anónimo. Esta y la de un jovencito tocando el acordeón, sentado en el suelo mientras un perrito que no mediría más de 25cm de altura mantenía un botecito en alto, entre sus dientes, imperturbable, pidiendo dinero para su amito... más tarde vería que eran dos los jovencitos y dos los perritos, tán parecidos entre sí como dos gotas de agua.

Un remolino de objetos, colores, olores, sabores, palabras y sonidos que no acababan más que comenzar...